Lo que preguntan antes de contratar.
Las respuestas directas, con el número delante. Si tu pregunta no está aquí, escríbenos y te la contestamos, contrates o no.
¿Qué hace exactamente una agencia de posicionamiento?
Se ocupa de que tu restaurante aparezca cuando alguien busca dónde comer. Eso son varias cosas a la vez: tu ficha de Google y el mapa, el contenido y la parte técnica de tu web, las reseñas y, desde hace poco, las respuestas de la inteligencia artificial. En GBI Labs además medimos todo eso antes y después, así se ve qué se movió y qué no.
¿Trabajáis con cualquier negocio?
No. Trabajamos con restaurantes de la Costa Blanca, de Dénia a Torrevieja. Un solo sector y una sola zona: por eso conocemos las búsquedas que llenan mesas aquí, cómo pesa la temporada y contra quién compites de verdad. Un especialista en tu problema rinde más que un generalista en todos.
¿Sirve para un restaurante pequeño?
Sí, y suele rendir más que en uno grande. Un restaurante compite en su pueblo y su comarca, no contra toda España, y ese radio se puede ganar. Lo que hay que mirar primero es cuánta gente busca dónde comer en tu zona; eso sale en el diagnóstico, con números.
¿Necesito tener una web?
Para el trabajo de mapa y reseñas, no: se avanza mucho solo con tu ficha de Google. Para el posicionamiento orgánico, sí, porque es sobre la web donde se trabaja. Si no tienes, te decimos si en tu caso conviene hacer una o si con la ficha basta por ahora.
¿En cuánto tiempo se ven resultados?
Depende del frente. El trabajo de ficha y reseñas empieza a moverse en semanas. El posicionamiento orgánico juega a 90 días para terreno sólido. Desde el primer mes te mostramos el número medido contra tu punto de partida, así ves el avance en tu mapa y no en promesas.
¿Me podéis garantizar el primer puesto en Google?
No, y desconfía de quien te lo garantice: Google mismo advierte que nadie puede asegurar una posición. Lo que garantizamos es el trabajo, el método y la medición: vas a saber exactamente dónde estabas, qué se hizo y dónde estás ahora. Un ranking no se firma, se gana.
¿Conviene contratar a alguien o puedo hacerlo yo?
Puedes hacer bastante solo: completar bien tu ficha, pedir reseñas y responderlas, publicar a menudo. Si tienes el tiempo y la constancia, hazlo. Se contrata cuando el trabajo se vuelve repetitivo y técnico, o cuando tu tiempo vale más en la sala y la cocina. Lo que casi nadie sostiene solo es medir y comparar mes a mes.
¿Qué es una auditoría de posicionamiento?
Es la foto de dónde estás hoy, antes de tocar nada: en qué puntos de tu zona apareces y en cuáles no, cómo estás contra tus competidores reales y qué te está frenando. Nosotros la llamamos Radar y puedes ver cómo es en la página de qué recibes.
¿Con quién voy a hablar?
Con quien opera tu cuenta. No hay ejecutivo de cuentas que te pasee ni un equipo rotativo: el trabajo pesado lo corre un motor de software propio y las decisiones las toma una persona, siempre la misma.
¿Y si ya trabajé con otra agencia y no funcionó?
Es más común de lo que parece, y casi siempre pasa lo mismo: nadie midió el punto de partida, así que no había forma de saber si algo mejoró. Lo primero que hacemos es justamente eso: dejar el punto de partida documentado y con fecha. Si el trabajo anterior dejó cosas útiles, se aprovechan.
¿Cuánto cuesta posicionar un restaurante?
El Radar con la puesta a punto es un pago único desde 200 € y el trabajo mensual cuesta 250 €. Todo está en la página de precios, con el número a la vista, la permanencia (no hay) incluida. En este mercado casi nadie publica precio, y esconderlo es la primera señal de que algo no cuadra.
¿Por qué algunos cobran mucho menos?
Porque hacen menos, o porque informan sin medir. El suelo del mercado suele ser alguien administrando la ficha y mandando un informe con la palabra "subiste" y ninguna fuente. Nosotros cobramos precio de restaurante con trabajo de agencia grande porque lo repetitivo lo corre un software propio, no porque recortemos el trabajo.
Preguntas de cada frente.
Las dudas puntuales de cada servicio viven en su propia página, con la respuesta de quien lo opera.